lunes, 15 de julio de 2013

NOTICIA: MATANZA ESPELUZNANTE



¿DONDE ESTAN LOS ORGANISMOS DEFENSORES DE LOS DERECHOS HUMANOS?
Cristianos quemados vivos en Nigeria: un holocausto monstruoso, ante la indiferencia internacional.
DENUNCIA DEL PADRE Juan Carlos Martos cmf Segretariato di PV Missionari Clarettiani

Al publicar este impresionante documento gráfico en Facebook, he pretendido denunciar ante la opinión pública internacional unos hechos monstruosos, absolutamente silenciados por los medios de comunicación de masas; un auténtico genocidio tan monstruoso y bestial como los episodios más abyectos de los campos de exterminio nazis.
Para mi sorpresa, facebook me ha recriminado por publicar este documento gráfico, como denuncia del holocausto que sufren los cristianos en Nigeria desde hace más de 10 años. Conforme a la política de seguridad de esta red "social", la fotografía se ha clasificado como material "pornográfico", "violento" o "inapropiado" y, por ello, me castiga prohibiéndome subir durante una semana cualquier otra fotografía. Y me amenaza con actuaciones "drásticas" si prosigo en mi intento de denunciar documentalmente la terrorífica conculcación de los derechos humanos en Nigeria.
Este proceder de los responsables, (facebook-España) supongo, es un atentado a la libertad de expresión y un insulto desvergonzado a las 500 víctimas (sólo en este episodio brutal) masacradas por el terror islámico por el simple hecho de ser cristianos.
Yo creía que esta red social, nacida en USA, no hincaba la rodilla ante el terror. Sobre todo tras sufrir en sus propias carnes el espeluznante atentado del 11-S, como nosotros el 11-M, víctimas de la furia enloquecida y salvaje del terror islámico.
Me parece increíble que en España, un estado democrático y de derecho -donde constitucionalmente se garantiza la libertad de culto, expresión y pensamiento (Art.16 y 20 CE)- se intente amordazar a los ciudadanos mediante amenazas y coacciones, vulnerando su libertad de expresión, por considerar "inapropiado" un documento gráfico (no un montaje fotográfico) que refleja en toda su crudeza una realidad bestial.
Por el contrario, los directivos de facebook España, deberían felicitarse de esta denuncia pública -hecha con el ánimo de que esta barbarie jamás se repita, y que se castigue a los culpables- pues es un derecho y un deber ciudadano: un servicio a la sociedad, último objetivo, supongo, de toda red "social" que se precie.
De hecho, si las matanzas continúan, es en buena medida porque se sigue ocultando la verdad al pueblo soberano, no vaya a ser que la sepa y "se indigne": el silencio cómplice de la mayoría de los medios de comunicación propicia la indiferencia de la comunidad política internacional ante este holocausto monstruoso.
Eso sin olvidar la cobardía instalada en el mundo occidental frente al terrorismo islamista. Entre nosotros, una consecuencia más de la estúpida "Alianza de civilizaciones". ¿Se imaginan la reacción del terrorismo islámico en el caso de una matanza de musulmanes a manos de cristianos en una mezquita? ¿Cómo -y cuánto- de beligerantes serían las portadas de nuestros medios de comunicación condenando los hechos?
Por todo ello, desde este humilde blog, pido a quienes me lean un favor: que difundan por todos los medios a su alcance esta fotografía. Al menos para que sirva de homenaje a estos mártires, ya que, desgraciadamente, facebook parece que ha tomado partido por los verdugos, queriendo ocultar la difusión de tan trágicos acontecimientos.

Juan Carlos Martos cmf Segretariato di PV Missionari Clarettiani Via Sacro Cuore de Maria-5 00197-Roma

sábado, 13 de julio de 2013

T, M y L: AGRIPA (Zaragoza, España)

Basado en la obra de Pablo Claramunt (1905)



CAPITULO III Agripa
Ocupaciones de los íberos -- De pacíficos habitantes se convierten en guerreros -- Malas noticias para Salduba. -- Derrota de Amílcar y su muerte.--Devastación de Salduba y reedificación de Agripa.
Hasta que Salduba recibiera el nuevo nombre con que encabezamos este capítulo, infinidad de tristes y graves sucesos se desarrollaron en la Península ibérica, ocasionados todos por los diferentes pueblos de Oriente y Occidente, que, ambiciosos de poseer las riquezas con que nuestro país les brindara en aquel entonces, á él acudían decididos á no perdonar medios hasta conseguir sus propósitos.
Pero como nuestra misión se refiere única y exclusivamente á dar lacónica, pero sucinta reseña de la gran historia de la por tantos títulos heroica y nobilísima ciudad, pasaremos por alto las guerras púnicas, toda vez que esto debe quedarse para los historiadores de los hechos de Aragón y de España.
Así, pues, diremos que los iberos en Salduba dedicábanse á la caza, al pastoreo de sus ganados y á laborar los terrenos feraces y llenísimos que á sus improvisadas y humildes viviendas circundaban.
Nada les preocupaba; solos, aislados, no parecía sino que estaban separados del resto del mundo: tal era la paz y ventura que gozaban, ignorantes de lo que es España y á pocas leguas de Salduba sucedía entre los naturales y fenicios, -nuevos invasores- primero, y después entre éstos y los cartagineses y romanos.
Dos siglos habían transcurrido así, y sin embargo, los habitantes de la pobre aldea Salduba (Zaragoza), continuaban en su pacífica y feliz existencia sin haber llegado á ella el más ligero grito de muerte y exterminio con que llenaban los aires los combatientes.
Como Salduba no había de quedar libre de las consecuencias de tan funestas guerras, un día vieron llegar sus habitantes á varios hombres que corriendo y rendidos por la fatiga fueron á caer junto á ellos.

A los gritos de ¡alerta! de tan inesperados huéspedes, los pacíficos aldeanos preguntárosles que quiénes eran y qué querían.
Los recién llegados pusiéronles al corriente de cuanto á corta distancia de ellos ocurría, diciéndoles que unos hombres feroces armados de cuchillas (se referían á los guerreros que mandaba Amilcar Barca) iban avanzando hacía aquel pueblo y que pronto morirían bajo sus terribles armas, serían talados sus campos y arrebatados sus ganados.
Ante tan funesto anuncio y convencidos los habitantes de Salduba de que era cierto cuanto los recién llegados les contaran, pronto cambiaron la honda por el arado y por el cayado la lanza, reuniéndose á poco numeroso ejército, que mandado por dos hermanos. Istolacio é Indortes, marcharon en busca de enemigos, que se encontraba en la falda opuesta del Moncayo, quedando Salduba habitada tan solo por inválidos, mujeres y niños.
Istolacio murió en la batalla, que fue terrible para los improvisados guerreros, pero Indortes, que pudo escapar con vida, juró vengar la derrota y muerte de su hermano. Reunió sus huestes, se agregaron otras y pocos días tardó en presentarse frente á Amilcar para disputarle el paso, pero con tan desastrosa suerte como en la primera.
Indortes, con diez mil hombres, quedó prisionero del general cartaginés Amílcar, pero conociendo este astuto militar lo difícil que era la custodia de tanta gente, les dió la libertad incondicional, menos al desgraciado Indortes á quien mandó crucificar.
Pronto llegó á Salduba la noticia de las dos derrotas y muerte de los dos hermanos, y con tan desagradable nueva nuevos refuerzos se aprestaron á la lucha decididos á disputar el paso á Amilcar; pero éste, al llegar al Ebro, supo que la suerte de sus armas le era adversa en la Bética (hoy Andalucía), cruzó á la orilla opuesta del río con ánimo de llegar a Tarragona, en cuyas costas se hallaban sus bajeles y de allí dirigirse a Málaga, por entender que este era el camino más corto y el menos expuesto á sufrir una avería.
Mientras, en Salduba se había reunido otro numeroso ejército, deseoso y ardiendo en ira por vengarse de las anteriores derrotas, pero pronto tuvieron noticia estos nuevos combatientes de que el triunfante Amilcar marchaba por el lado opuesto del Ebro; y efectivamente, pocos días después, los habitantes de esta población vieron desfilar junto á la opuesta orilla del río á los feroces invasores, contemplando aquéllos la disciplina y marcialidad de los guerreros, y éstos las cabañas é inmensa y feraz llanura de Salduba.
Entre tanto, el ejército que se improvisara en esta por entonces afortunada aldea, dirigiose hacia Fuentes de Ebro, por donde se cree lo cruzó, y reunidos en los llanos de Pina gran número de combatientes, pronto tuvieron ocasión de presentar batalla á Amilcar.
Creyó este, hasta entonces, afortunado general, que había de costarle muy poco ganar la batalla, pero sus armas fueron arrolladas, deshecho el ejército cartaginés que mandaba y él ahogado en las aguas del Ebro; pues ante tal desastre, antes que caer en manos de sus enemigos, al ver tan espantosa derrota, picó espuela á su caballo con ánimo de cruzar el Ebro, pero mal herido el corcel que montaba, no pudo resistir el empuje de las aguas, y antes de llegar al otro lado, caballo y caballero se sumergieron en el fondo del río.
Los vencedores, agitando al aire sus armas llenos de júbilo, hicieron votos por la libertad y la independencia de la patria y Salduba vuelve á gozar de la paz y ventura que antes disfrutaba.
Asdrúbal sucede á su suegro Amilcar, desembarca en España con numerosas huestes á los 226 años antes de Jesucristo, y uno de sus propósitos más fervientes es la venganza de sus antecesores y parientes.
Los saldubenses tienen noticia del arribó a España de Asdrubal y no se les ocultan sus aviesas intenciones ni las de sus sucesores, teniendo en cuenta que á las puertas de su aldea había sido deshecho Amilcar; mas hasta que esto ocurriera, se entregaron á sus diarias ocupaciones, mirando impasibles aquellas terribles luchas.
De vez en cuando llegaban á noticia de los saldubenses las espantosas catástrofes que los combatientes ocasionaban en toda la Península, y persuadidos de que algún día llegaría á sus viviendas la avalancha, procuraban de vez en cuando ponerse al corriente de cuanto sucedía, para que la catástrofe no les cogiera desprevenidos.
Corría el año 49 antes de J.C. y España era ya romana; sin embargo, la guerra no había concluido, Julio César y Pompeyo se disputaban el triunfo, los naturales del país se dividen en bandos, unos proclamando a Pompeyo y otros a César, y la guerra civil se enseñorea de nuestro desgraciado país.
Salduba escucha con regocijo las derrotas de Pompeyo y aplaude con entusiasmo á las victoriosas tropas de César, en cuyo favor se decide; pero cuando más olvidados estaban de las anteriores contiendas y menos temían, despiértense al oír lejanos sonidos de agudos clarines, inmensa polvareda les indica el camino que siguen los guerreros, y pronto se presentan ante su vista las armas de Pompeyo.
Pánico aterrador se apodera de ellos; los hombres mirábanse asombrados, los ancianos hincaban las rodillas é imploraban á sus dioses y las mujeres se mostraban llenas de espanto; en tanto, el ejército avanzaba y ya escuchaban el relinchar de los caballos; llegaron los enemigos á la aldea, encontrando breve pero heroica resistencia; y vencido aquel puñado de valientes,
Salduba fue entrada á saco y degollados todos sus habitantes; después, el fuego se encargó de no dejar más que humeantes escombros, hasta que Agripa, hijo político de César Augusto, al volver á Roma con los laureles de la victoria y pasar por las solitarias llanuras y ruinas de Salduba, le llamaron la atención y comenzó a reedificarla, dándole el nombre de Agripa.

domingo, 7 de julio de 2013

T,M y L: EL RÍO EBRO (II parte)



Por José Ramón Marcuello Calvín
Reproduzco la página 4 de este autor en libro: Mitos, leyendas y tradiciones del Ebro, Realizado para la Confederación Hidrográfica del Ebro (1996)
En un intento de enlazar algunas de estas conjeturas de origen bíblico con los primeros testimonios documentales de las fuentes clásicas, otros au­tores han creído de buena fe que el nombre primitivo del río sería el de Bero o Baro, del que tomarían a su vez su nombre los berones, pueblo prerro­mano que se asentó en las riberas de la actual comunidad de La Rioja.
En los primeros autores grecolatinos -Herodoro, Apollodoro, Polibio, Estrabón, Ptolomeo, Appiano, Dion Cassio- aparece citado como Iber o Ibero, mientras en las fuentes decididamente latinas aparece ya citado como Hiberus (Catón, Mela, Plinio, César, Silo Itálico, etc.):.
En una fuente latina tardía, pero que bebe en un rotero de los griegos de Marsella fechado hacia el año 550 antes de Cristo -se trata de Avieno, au­tor del famoso poema Ora Marítima-, aparece citado como Oleum Flumen, hidronimo que haría referencia al habitual tráfico de embarcaciones cargadas de aceite por el río. Esta misma referencia al río del aceite o de los aceitu­nos la encontraremos, siglos después, en algunas fuentes árabes, aunque casi siempre relacionada con el Cinca, no con e! Ebro.
No faltan teorías que apuntan hacia un origen indoeuropeo del hidro­nimo como sinónimo de "río" e, incluso, procedente del vasco ibai ("corriente de agua"). Otros autores lo emparentan con el griego iberis, especie de be­rro muy abundante en las zonas pantanosas, o con el fenicio ibrim o eberim, interpretado como sinónimo de "término" o "extreme"2.
Sea como fuere, el hecho de ser navegable desde tiempos muy remo­tos y el río más caudaloso de la Península permite concluir que, pese a la existencia de otros Iber en otras latitudes, cuando las fuentes grecolatinas hablan del Iber o del Hiberus se están refirier.de. en propiedad, al actual­mente conocido como el Ebro (y que las fuentes árabes, por simple homo-fonía, citan siempre como wadi Ibro).
Al margen del origen concreto del hidrónlmc, le que parece seguro es que, siguiendo una tradición fuertemente arraigada entre los pueblos pre­rromanos que habitaban sus riberas, el Ebro -cerne t odas las corrientes de agua, fuentes, etc., por otra parte- fue, durante siglos, objeto de culto y ve­neración por parte de dichos pueblos. Este culto -que se enriquecerá, pro­bablemente, con la devoción romana por los númenes y ninfas que poblaban ríos y fuentes- debió de permanecer muy arraigado hasta bien entrada la Edad Media, a juzgar por la expresa y reiterada prohibición de estas prácti­cas hechas por numerosos obispos, sínodos y concilles2.

sábado, 6 de julio de 2013

EL POLLO URBANO: EDITORIAL VERANO

POR FIN
En la redacción de “El pollo urbano”, sin lugar a dudas, damos por concluida la peor temporada desde que la revista se publica en internet en aquellos ya lejanos principios de 1995.
No solo hemos tenido serios problemas con una plantilla de maquetación carísima y enferma desde el origen y que hemos sido incapaces de poder “parchear” pese a los denostados esfuerzos de los amigos y de una empresa aragonesa de reconocido prestigio sino que los nuevos vientos políticos que creíamos más objetivos con los medios de comunicación aragoneses nos han sido completamente injustos con la sobrecarga de esfuerzo físico e intelectual que eso conlleva. Y a ese carro renqueante aún hemos de añadir nuevas taras: los cambios de redacción que hemos tenido que hacer para poder adecuarnos a la nueva situación económica general y a la nuestra en particular y los tiempos perdidos en correos, reuniones y zarandajas para llegar siempre al camino del olvido.

Pero el Pollo nació como revista de trinchera y ese marchamo no lo perderemos nunca. No van a poder con nosotros aunque, eso sí, tengamos que acudir a las vías legales cuando ellos emplean argucias propias de gánsteres. Ahí estriba la diferencia. Por eso “El pollo urbano” no ha temido nunca poner los pies en los juzgados y, además, siempre que los hemos puestos no ha sido a iniciativa pollera y, además, hemos salido a hombros. Esperamos pues que nuestra entrañable amiga Merceditas no se vaya al Caichaforrum antes de que le notifiquen que ha de dar explicaciones de su soberbio proceder. Al otro amigo periodista, le queda más tiempo: no le va a contratar ninguna Caixa, de momento.
Pasado el rubicón del “extra verano”, volveremos en Octubre con una nueva y experimentada plantilla de maquetación que seguro nos hará coger nuevas fuerzas y redoblar el número de lectores porque, a la vista de lo que hay, cada día el Pollo se hace más necesario. Y no nos vamos a arredrar. El señor Alonso, por ejemplo, mintió acerca de sus dietas. Y en este número la revista remata la presentación las pruebas que, por cierto, no son opiniones o juegos de espadachines de salón municipal.
Y para que nuestros lectores hagan boca, comenzamos una suculenta y larga serie acerca de los pingües beneficios políticos y económicos que el señor de las graveras y concejal omnipotente, Jeromín, obtuvo con sus actuaciones no muy lejanas en el tiempo y que nadie se ha atrevido a publicar.
No es mala manera de darnos ánimos y confiar, como siempre, en nuestros lectores y colaboradores que son los que realmente hacen posible que sigamos en la brecha ¡Feliz verano a todos!

viernes, 5 de julio de 2013

T,M y L : RÍO EBRO (ESPAÑA)



El Río EBRO Parte 1
El río Ebro es el río más caudaloso de España, y el segundo de la península Ibérica después del Duero (caudal medio de 600 m3/s para el Ebro, frente a los 675 m3/s del Duero en su desembocadura en Oporto). Es además el segundo río más largo, por detrás del Tajo. Discurre enteramente por España, donde ocupa la primera posición entre los ríos que nacen y desembocan netamente en el país, tanto por su longitud como por su caudal.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del valle que lleva su nombre, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-sureste desde su nacimiento en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria, hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de Enveija.
El río tiene una longitud total de 930 km. Su cuenca hidrográfica es la más extensa de España, con una superficie de 86.100 km2. Ésta se distribuye, además de España por Andorra y Francia.
El Ebro atraviesa siete comunidades autónomas españolas: Cantabria (donde nace), Castilla y León, La Rioja, País Vasco, Navarra, Aragón y Cataluña (donde desemboca).
Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.
Dos capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el río Ebro
Historia
Son muchos los historiadores que se han ocupado del origen del nombre (hidrónimo). Esto es no tanto por el nombre del rio, si no por la circunstancia de haber dado nombre a la península (Península Ibérica, España y Portugal) así como a uno de los principales pueblos prerromanos (Iberos) que poblaron la península.
Si partimos de la biblia, hubo un diluvio Universal que destruyo las civilizaciones humanas existentes, salvo la de Noe y sus descendientes. El nombre de Iber derivaría de Eber, primo de Tubal, (nieto de Noe) considerado como el primer navegante por el Ebro.
Otros estudiosos consideran que el nombre de Ebro proviene de Ibero, descendiente de Tubal y fundador de varias poblaciones a las riberas del río.
Para otra serie de Historiadores, su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus Flumen), que da también nombre a la Península Ibérica y a los pueblos íberos, adaptación latina del término griego Ίβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río.
En efecto colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el 575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo μπόριον, que significa mercado o almacén comercial) en la actual provincia de Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre mismo del río Ebro.

miércoles, 3 de julio de 2013

INFORME: EL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL (Parte 1)



LAS MENTIRAS Y USURA DEL SECTOR FINANCIERO ESPAÑOL I Parte
Empecemos por uno de los grandes Bancos españoles de reconocida internacionalidad.
BANCO SANTANDER
Plan “QUEREMOS SER TU BANCO”
En la publicidad nos dice 0% en comisiones de servicio indefinidamente y descuentos para ahorrar cada día
En mi opinión se trata de una publicidad engañosa, puesta en todas las fachadas de sus oficinas.
Ya que lleva un aviso, de letra pequeña y exige unas condiciones casi imposibles de cumplir Ver Imagen del folleto que puedes coger dentro de la entidad.

Si eres cliente y dispones de una tarjeta de crédito y además aplazas el pago, aquí a juicio de cualquier persona normal los intereses que te cobran son de autentica usura  Comisiones Intereses TIN anual 24,00%, TAE 26,82%
Además si te retrasas un día en el pago te imponen unos gastos de reclamación de 35 euros. Estos gastos son ilegales y se pueden y deben reclamar. Existen varias sentencias judiciales.

Uno de los modelos para formular esta reclamación, ante el servicio de Atención al cliente es el siguiente:
Nombre entidad
Servicio de Atención al Cliente
Dirección
******NOMBRE Y APELLIDOS********  con DNI ********* y residencia en *****************************DATOS DOMICILIO, me dirijo a ustedes como titular de la tarjeta de crédito ***************** y CCC **********************  En la sucursal de ******************
El objeto, del presente escrito, es el de reclamar la devolución de las comisiones cobradas indebidamente, o gastos de reclamación de saldo deudor, cobrados de forma periódica desde la apertura de la cuenta, por diversos importes, siendo los últimos de 30 euros[1].
Entiendo que dichas comisiones no se corresponden con un servicio efectivamente prestado (norma tercera de la circular 8/1990 del Banco de España) ya que los descubiertos se regularizaron sin que mediara reclamación alguna por su sucursal, más allá del cargo en cuenta de los controvertidos “gastos de reclamación".- No ha existido ninguna comunicación fehaciente por parte de la entidad salvo el cargo en la cuenta.
Por otro lado, se produce una doble penalización por el mismo hecho, ya que al cobro de un interés de demora con un recargo excepcional, prácticamente de usura, precisamente por el hecho de estar la cuenta en descubierto, se suma el de los mencionados “Gastos de reclamación de saldo deudor”.
Todo ello supone una elevación del TAE muy por encima de lo establecido en la Ley de Crédito al Consumo de 7/1995 de 23 de Marzo, ya que se supera ampliamente el interés de 2,5 veces el legal del dinero.
Les agradeceré que me contesten en el plazo, máximo de 2 meses estipulado por la normativa del Banco de España, ya que de lo contrario me veré obligada a presentar mi reclamación ante dicha entidad, con las molestias que esto conlleva. Salamanca, Huesca, etc.
Comprendo que la cantidad que reclamo no es muy importante pero no duden que, en el caso de que el dictamen del Banco de España me sea favorable, presentaré una demanda ante el Juzgado de 1ª Instancia Zaragoza, por lo que considero una mala práctica bancaria y un abuso por parte de su entidad.
Sin nada más que añadir, y quedando a la espera de que accedan a las peticiones expuestas en el presente escrito, reciba un cordial saludo.

Fdo ************************
Adjuntos: DNI y Copia de los gastos cobrados indebidamente en el presente periodo.


[1] Adjunto copia de los últimos cargos

martes, 2 de julio de 2013

HISTORIA: SALDUBA (ZARAGOZA; ESPAÑA)



Por Pablo Claramunt
CAPITULO II: Salduba
Prematura muerte de Túbal- Viaje de los Iberos--Instalación de éstos en Auripa.
¡Yo volveré! Murmuraba Túbal al perder de vista a Auripa, continuando su viaje aguas arriba del río Ebro; y la antes bella ciudad, según los restos que de ella existieran, quedó habitada por las inocentes golondrinas, (tan bienhechoras de las tiernas plantas), que colgaban sus nidos en las desvencijadas cornisas y de la diversidad de pájaros que revoloteaban alrededor de los derruidos edificios.
Pero Túbal no pudo satisfacer sus anhelantes deseos; sorprendióle la muerte en su triunfal carrera y bajó á la tumba arrastrando en pos de sí la suerte de la desgraciada Auripa.
No tardó mucho tiempo en extenderse entre los íberos, que en aquellos remotos tiempos ocupaban desde las vertientes del Cáucaso hasta las inmensas llanuras de Asiria, la fama de la tierra que descubriera Túbal en su expedición, y acosados todos por el deseo de admirar y explotar á la vez las grandes riquezas que de aquel país hasta entonces desconocido las contaran, pronto se concertaron buen número de ellos y acordaron dirigirse hacia la desconocida Península.
Audaces y guerreros por temperamento, proclamaron á un jefe que le denominaron Ibero, prepararon sus bajeles con rapidez pasmosa, y embarcados con sus familias, lanzáronse por los mares en busca de la tierra que tan ricos tesoros como hermoso panorama ofrecía, siguiendo el mismo camino emprendido por Túbal.
Llenos de febril entusiasmo y acosados todos por un mismo y constante deseo, dirigían sus naves con rumbo á la Península ibérica, é impelidos por viento favorable pronto divisaron los horizontes de aquel terreno que tan pingüe alojamiento les ofreciera.
Inmenso grito de júbilo resonó en todas las embarcaciones al llegar á las costas de España en el mar Mediterráneo; é Ibero, jefe de la expedición, á pesar de asombrarse de que nadie saliera á las playas á la llegada de los extranjeros, lo que le demostraba lo poco poblado que estaba el país, iba dejando en tierra á los que rendidos por la fatiga de tan largo viaje así lo solicitaban; es decir, hacía lo mismo que hizo Túbal al cruzar los mares con sus bajeles por vez primera y tocar en las costas de nuestra privilegiada tierra.
Navegando con el mismo rumbo que lo hiciera el desgraciado Túbal, pronto se encontraron los nuevos expedicionarios en unas costas (las de Tortosa), en las que desemboca el caudaloso Ebro, que ellos denominaron desde aquel momento Ibero; y guiados por su jefe, del que tomaron el nombre para bautizar al río que empezaban á surcar contra la corriente ó el curso de las aguas, admiraron asombrados los inmensos é incultos llanos, las escarpadas rocas, las floridas praderas, los ásperos peñascos, los amenos valles y pintorescas sierras, que ante su extasiada vista se presentaban, hasta llegar á una inmensa llanura que les convidaba á hacer alto en su penosa excursión.
Así lo hicieron, y echando pié á tierra, maravillados de tan bello panorama como el que ante sus ojos se presentaba, empezaron á recorrer la inmensa planicie, descubriendo á pocos pasos restos magníficos, aunque ruinas tristes, de la grandiosa Auripa, según la había denominado Túbal, y convencidos muchos de los iberos de las riquezas de aquel suelo, virgen todavía, pudiera proporcionarles, pronto rodearon á su jefe diciéndole, según varios autores:
"Las ruinas de este pueblo son muchísimo más preciosas que muchas ciudades que hoy se levantan; permitidnos habitarlas y dadnos un patriarca que nos dirija."
Accedió á sus pretensiones Ibero, jefe de la expedición; dictóles breves pero sabias leyes que les gobernasen, dioles armas y ganados, y encargándoles el cumplimiento exacto de cuanto les ordenaba, alejose de los derrumbados muros de Auripa acompañado de algunos iberos y siguió su impertérrita marcha hasta encontrarse con los descendientes de Túbal, á quienes buscaba con objeto de ofrecerles la paz ó la guerra.
Y desde estos momentos empieza ya la historia de Zaragoza después del diluvio.
Poco tardaron los iberos en alzar sus cabañas recostadas sobre los derruidos paredones, y el sol empezó á iluminar los pajizos techos de aquellas viviendas, tan solo para resguardarse los nuevos habitantes de los rigores del tiempo.
Dedicábanse al pastoreo de sus ganados en las inmensas praderas que tan feraz suelo les brindaba, y á poco ocurrióseles buscar nombre propio al pueblo que empezaban á fundar.
Discurriendo sobre punto tan importante, é ignorando á la vez el nombre de Auripa que le diera Túbal, buscaron no en balde titulo que darle, y fundándose en las ricas y abundantes salinas que á la entonces aldea circulaban diéronle el nombre de Salduba.