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jueves, 19 de junio de 2014

ACTUALIDAD: FELIPE VI REY DE ESPAÑA


Mensaje de Su Majestad el Rey Felipe VI
Proclamación ante las Cortes Generales

Madrid, 19 de junio de 2014

Comparezco hoy ante Las Cortes Generales para pronunciar el juramento previsto en nuestra Constitución y ser proclamado Rey de España. Cumplido ese deber constitucional, quiero expresar el reconocimiento y el respeto de la Corona a estas Cámaras, depositarias de la soberanía nacional. Y permítanme que me dirija a sus señorías y desde aquí, en un día como hoy, al conjunto de los españoles.
Inicio mi reinado con una profunda emoción por el honor que supone asumir la Corona, consciente de la responsabilidad que comporta y con la mayor esperanza en el futuro de España.
Una nación forjada a lo largo de siglos de Historia por el trabajo compartido de millones de personas de todos los lugares de nuestro territorio y sin cuya participación no puede entenderse el curso de la Humanidad.
Una gran nación, Señorías, en la que creo, a la que quiero y a la que admiro; y a cuyo destino me he sentido unido toda mi vida, como Príncipe Heredero y -hoy ya- como Rey de España.
Ante sus Señorías y ante todos los españoles -también con una gran emoción- quiero rendir un homenaje de gratitud y respeto hacia mi padre, el Rey Juan Carlos I. Un reinado excepcional pasa hoy a formar parte de nuestra historia con un legado político extraordinario. Hace casi 40 años, desde esta tribuna, mi padre manifestó que quería ser Rey de todos los españoles. Y lo ha sido. Apeló a los valores defendidos por mi abuelo el Conde Barcelona y nos convocó a un gran proyecto de concordia nacional que ha dado lugar a los mejores años de nuestra historia contemporánea.
En la persona del Rey Juan Carlos rendimos hoy el agradecimiento que merece una generación de ciudadanos que abrió camino a la democracia, al entendimiento entre los españoles y a su convivencia en libertad. Esa generación, bajo su liderazgo y con el impulso protagonista del pueblo español, construyó los cimientos de un edificio político que logró superar diferencias que parecían insalvables, conseguir la reconciliación de los españoles, reconocer a España en su pluralidad y recuperar para nuestra Nación su lugar en el mundo.
Y me permitirán también, Señorías, que agradezca a mi madre, la Reina Sofía, toda una vida de trabajo impecable al servicio de los españoles. Su dedicación y lealtad al Rey Juan Carlos, su dignidad y sentido de la responsabilidad, son un ejemplo que merece un emocionado tributo de gratitud que hoy -como hijo y como Rey- quiero dedicarle. Juntos, los Reyes Juan Carlos y Sofía, desde hace más de 50 años, se han entregado a España. Espero que podamos seguir contando muchos años con su apoyo, su experiencia y su cariño.
A lo largo de mi vida como Príncipe de Asturias, de Girona y de Viana, mi fidelidad a la Constitución ha sido permanente, como irrenunciable ha sido -y es- mi compromiso con los valores en los que descansa nuestra convivencia democrática. Así fui educado desde niño en mi familia, al igual que por mis maestros y profesores. A todos ellos les debo mucho y se lo agradezco ahora y siempre. Y en esos mismos valores de libertad, de responsabilidad, de solidaridad y de tolerancia, la Reina y yo educamos a nuestras hijas, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía.
Señoras y Señores Diputados y Senadores,
Hoy puedo afirmar ante estas Cámaras -y lo celebro- que comienza el reinado de un Rey constitucional.
Un Rey que accede a la primera magistratura del Estado de acuerdo con una Constitución que fue refrendada por los españoles y que es nuestra norma suprema desde hace ya más de 35 años.
Un Rey que debe atenerse al ejercicio de las funciones que constitucionalmente le han sido encomendadas y, por ello, ser símbolo de la unidad y permanencia del Estado, asumir su más alta representación y arbitrar y moderar el funcionamiento regular de las instituciones.
Un Rey, en fin, que ha de respetar también el principio de separación de poderes y, por tanto, cumplir las leyes aprobadas por las Cortes Generales, colaborar con el Gobierno de la Nación -a quien corresponde la dirección de la política nacional- y respetar en todo momento la independencia del Poder Judicial.
No tengan dudas, Señorías, de que sabré hacer honor al juramento que acabo de pronunciar; y de que, en el desempeño de mis responsabilidades, encontrarán en mí a un Jefe del Estado leal y dispuesto a escuchar, a comprender, a advertir y a aconsejar; y también a defender siempre los intereses generales.
Y permítanme añadir, que a la celebración de este acto de tanta trascendencia histórica, pero también de normalidad constitucional, se une mi convicción personal de que la Monarquía Parlamentaria puede y debe seguir prestando un servicio fundamental a España.
La independencia de la Corona, su neutralidad política y su vocación integradora ante las diferentes opciones ideológicas, le permiten contribuir a la estabilidad de nuestro sistema político, facilitar el equilibrio con los demás órganos constitucionales y territoriales, favorecer el ordenado funcionamiento del Estado y ser cauce para la cohesión entre los españoles. Todos ellos, valores políticos esenciales para la convivencia, para la organización y desarrollo de nuestra vida colectiva.
Pero las exigencias de la Corona no se agotan en el cumplimiento de sus funciones constitucionales. He sido consciente, desde siempre, de que la Monarquía Parlamentaria debe estar abierta y comprometida con la sociedad a la que sirve; ha de ser una fiel y leal intérprete de las aspiraciones y esperanzas de los ciudadanos, y debe compartir -y sentir como propios- sus éxitos y sus fracasos.
La Corona debe buscar la cercanía con los ciudadanos, saber ganarse continuamente su aprecio, su respeto y su confianza; y para ello, velar por la dignidad de la institución, preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y transparente, como corresponde a su función institucional y a su responsabilidad social. Porque, sólo de esa manera, se hará acreedora de la autoridad moral necesaria para el ejercicio de sus funciones. Hoy, más que nunca, los ciudadanos demandan con toda razón que los principios morales y éticos inspiren -y la ejemplaridad presida- nuestra vida pública. Y el Rey, a la cabeza del Estado, tiene que ser no sólo un referente sino también un servidor de esa justa y legítima exigencia de los ciudadanos.
Éstas son, Señorías, mis convicciones sobre la Corona que, desde hoy, encarno: una Monarquía renovada para un tiempo nuevo. Y afronto mi tarea con energía, con ilusión y con el espíritu abierto y renovador que inspira a los hombres y mujeres de mi generación.
Señoras y Señores Diputados y Senadores,
Hoy es un día en el que, si tuviéramos que mirar hacia el pasado, me gustaría que lo hiciéramos sin nostalgia, pero con un gran respeto hacia nuestra historia; con espíritu de superación de lo que nos ha separado o dividido; para así recordar y celebrar todo lo que nos une y nos da fuerza y solidez hacia el futuro.
En esa mirada deben estar siempre presentes, con un inmenso respeto también, todos aquellos que, víctimas de la violencia terrorista, perdieron su vida o sufrieron por defender nuestra libertad. Su recuerdo permanecerá en nuestra memoria y en nuestro corazón. Y la victoria del Estado de Derecho, junto a nuestro mayor afecto, será el mejor reconocimiento a la dignidad que merecen.
Y mirando a nuestra situación actual, Señorías, quiero también transmitir mi cercanía y solidaridad a todos aquellos ciudadanos a los que el rigor de la crisis económica ha golpeado duramente hasta verse heridos en su dignidad como personas. Tenemos con ellos el deber moral de trabajar para revertir esta situación y el deber ciudadano de ofrecer protección a las personas y a las familias más vulnerables. Y tenemos también la obligación de transmitir un mensaje de esperanza -especialmente a los más jóvenes- de que la solución de sus problemas y en particular la obtención de un empleo, sea una prioridad para la sociedad y para el Estado. Sé que todas sus Señorías comparten estas preocupaciones y estos objetivos.
Pero sobre todo, Señorías, hoy es un día en el que me gustaría que miráramos hacia adelante, hacia el futuro; hacia la España renovada que debemos seguir construyendo todos juntos al comenzar este nuevo reinado.
A lo largo de estos últimos años -y no sin dificultades- hemos convivido en democracia, superando finalmente tiempos de tragedia, de silencio y oscuridad. Preservar los principios e ideales en los que se ha basado esa convivencia y a los que me he referido antes, no sólo es un acto de justicia con las generaciones que nos han precedido, sino una fuente de inspiración y ejemplo en todo momento para nuestra vida pública. Y garantizar la convivencia en paz y en libertad de los españoles es y será siempre una responsabilidad ineludible de todos los poderes públicos.
Los hombres y mujeres de mi generación somos herederos de ese gran éxito colectivo admirado por todo el mundo y del que nos sentimos tan orgullosos. A nosotros nos corresponde saber transmitirlo a las generaciones más jóvenes.
Pero también es un deber que tenemos con ellas -y con nosotros mismos-, mejorar ese valioso legado, y acrecentar el patrimonio colectivo de libertades y derechos que tanto nos ha costado conseguir. Porque todo tiempo político tiene sus propios retos; porque toda obra política -como toda obra humana- es siempre una tarea inacabada.
Los españoles y especialmente los hombres y mujeres de mi generación, Señorías, aspiramos a revitalizar nuestras instituciones, a reafirmar, en nuestras acciones, la primacía de los intereses generales y a fortalecer nuestra cultura democrática.
Aspiramos a una España en la que se puedan alcanzar acuerdos entre las fuerzas políticas sobre las materias y en los momentos en que así lo aconseje el interés general.
Queremos que los ciudadanos y sus preocupaciones sean el eje de la acción política, pues son ellos quienes con su
esfuerzo, trabajo y sacrificio engrandecen nuestro Estado y dan sentido a las instituciones que lo integran.
Deseamos una España en la que los ciudadanos recuperen y mantengan la confianza en sus instituciones y una sociedad basada en el civismo y en la tolerancia, en la honestidad y en el rigor, siempre con una mentalidad abierta y constructiva y con un espíritu solidario.
Y deseamos, en fin, una España en la que no se rompan nunca los puentes del entendimiento, que es uno de los principios inspiradores de nuestro espíritu constitucional.
En ese marco de esperanza quiero reafirmar, como Rey, mi fe en la unidad de España, de la que la Corona es símbolo. Unidad que no es uniformidad, Señorías, desde que en 1978 la Constitución reconoció nuestra diversidad como una característica que define nuestra propia identidad, al proclamar su voluntad de proteger a todos los pueblos de España, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones. Una diversidad que nace de nuestra historia, nos engrandece y nos debe fortalecer.
En España han convivido históricamente tradiciones y culturas diversas con las que de continuo se han enriquecido todos sus pueblos. Y esa suma, esa interrelación entre culturas y tradiciones tiene su mejor expresión en el concierto de las lenguas. Junto al castellano, lengua oficial del Estado, las otras lenguas de España forman un patrimonio común que, tal y como establece la Constitución, debe ser objeto de especial respeto y protección; pues las lenguas constituyen las vías naturales de acceso al conocimiento de los pueblos y son a la vez los puentes para el diálogo de todos los españoles. Así lo han considerado y reclamado escritores tan señeros como Antonio Machado, Espriu, Aresti o Castelao.
En esa España, unida y diversa, basada en la igualdad de los españoles, en la solidaridad entre sus pueblos y en el respeto a la ley, cabemos todos; caben todos los sentimientos y sensibilidades, caben las distintas formas de sentirse español. Porque los sentimientos, más aún en los tiempos de la construcción europea, no deben nunca enfrentar, dividir o excluir, sino comprender y respetar, convivir y compartir.
Y esa convivencia, la debemos revitalizar cada día, con el ejercicio individual y colectivo del respeto mutuo y el aprecio por los logros recíprocos. Debemos hacerlo con el afecto sincero, con la amistad y los vínculos de hermandad y fraternidad que son indispensables para alimentar las ilusiones colectivas.
Trabajemos todos juntos, Señorías, cada uno con su propia personalidad y enriqueciendo la colectiva; hagámoslo con lealtad, en torno a los nuevos objetivos comunes que nos plantea el siglo XXI. Porque una nación no es sólo su historia, es también un proyecto integrador, sentido y compartido por todos, que mire hacia el futuro.
Un nuevo siglo, Señorías, que ha nacido bajo el signo del cambio y la transformación y que nos sitúa en una realidad bien distinta de la del siglo XX.
Todos somos conscientes de que estamos asistiendo a profundas transformaciones en nuestras vidas que nos alejan de la forma tradicional de ver el mundo y de situarnos en él. Y que, al tiempo que dan lugar a inquietud, incertidumbre o temor en los ciudadanos, abren también nuevas oportunidades de progreso.
Afrontar todos estos retos y dar respuestas a los nuevos desafíos que afectan a nuestra convivencia, requiere el concurso de todos: de los poderes públicos, a los que corresponde liderar y definir nuestros grandes objetivos nacionales; pero también de los ciudadanos, de su impulso, su convicción y su participación activa. Es una tarea que demanda un profundo cambio de muchas mentalidades y actitudes y, por supuesto, gran determinación y valentía, visión y responsabilidad.
Nuestra Historia nos enseña que los grandes avances de España se han producido cuando hemos evolucionado y nos hemos adaptado a la realidad de cada tiempo; cuando hemos renunciado al conformismo o a la resignación y hemos sido capaces de levantar la vista y mirar más allá -y por encima- de nosotros mismos; cuando hemos sido capaces de compartir una visión renovada de nuestros intereses y objetivos comunes.
El bienestar de nuestros ciudadanos -hombres y mujeres-, Señorías, nos exige situar a España en el siglo XXI, en el nuevo mundo que emerge aceleradamente; en el siglo del conocimiento, la cultura y la educación.
Tenemos ante nosotros el gran desafío de impulsar las nuevas tecnologías, la ciencia y la investigación, que son hoy las verdaderas energías creadoras de riqueza; el desafío de promover y fomentar la innovación, la capacidad creativa y la iniciativa emprendedora como actitudes necesarias para el desarrollo y el crecimiento. Todo ello es, a mi juicio, imprescindible para asegurar el progreso y la modernización de España y nos ayudará, sin duda, a ganar la batalla por la creación de empleo, que constituye hoy la principal preocupación de los españoles.
El siglo XXI, el siglo también del medio ambiente, deberá ser aquel en el que los valores humanísticos y éticos que necesitamos recuperar y mantener, contribuyan a eliminar las discriminaciones, afiancen el papel de la mujer y promuevan aún más la paz y la cooperación internacional.
Señorías, me gustaría referirme ahora a ese ámbito de las relaciones internacionales, en el que España ocupa una posición privilegiada por su lugar en la geografía y en la historia del mundo.
De la misma manera que Europa fue una aspiración de España en el pasado, hoy España es Europa y nuestro deber es ayudar a construir una Europa fuerte, unida y solidaria, que preserve la cohesión social, afirme su posición en el mundo y consolide su liderazgo en los valores democráticos que compartimos. Nos interesa, porque también nos fortalecerá hacia dentro. Europa no es un proyecto de política exterior, es uno de los principales proyectos para el Reino de España, para el Estado y para la sociedad.
Con los países iberoamericanos nos unen la historia y lazos muy intensos de afecto y hermandad. En las últimas décadas, también nos unen intereses económicos crecientes y visiones cada vez más cercanas sobre lo global. Pero, sobre todo, nos une nuestra lengua y nuestra cultura compartidas. Un activo de un inmenso valor que debemos potenciar con determinación y generosidad.
Y finalmente, nuestros vínculos antiguos de cultura y de sensibilidad próximos con el Mediterráneo, Oriente Medio y los países árabes, nos ofrecen una capacidad de interlocución privilegiada, basada en el respeto y la voluntad de cooperar en tantos ámbitos de interés mutuo e internacional, en una zona de tanta relevancia estratégica, política y económica.
En un mundo cada vez más globalizado, en el que están emergiendo nuevos actores relevantes, junto a nuevos riesgos y retos, sólo cabe asumir una presencia cada vez más potente y activa en la defensa de los derechos de nuestros ciudadanos y en la promoción de nuestros intereses, con la voluntad de participar e influir más en los grandes asuntos de la agenda global y sobre todo en el marco de las NN.UU.
Señoras y Señores Diputados y Senadores,
Con mis palabras de hoy, he querido cumplir con el deber que siento de transmitir a sus señorías y al pueblo español, sincera y honestamente, mis sentimientos, convicciones y compromisos sobre la España con la que me identifico, la que quiero y a la que aspiro; y también sobre la Monarquía Parlamentaria en la que creo: como dije antes y quiero repetir ahora, una monarquía renovada para un tiempo nuevo.
Y al terminar mi mensaje quiero agradecer a los españoles el apoyo y el cariño que en tantas ocasiones he recibido. Mi esperanza en nuestro futuro se basa en mi fe en la sociedad española; una sociedad madura y vital, responsable y solidaria, que está demostrando una gran entereza y un espíritu de superación que merecen el mayor reconocimiento.
Señorías, tenemos un gran País; Somos una gran Nación, creamos y confiemos en ella.
Decía Cervantes en boca de Don Quijote: "no es un hombre más que otro si no hace más que otro".
Yo me siento orgulloso de los españoles y nada me honraría más que, con mi trabajo y esfuerzo de cada día, los españoles pudieran sentirse orgullosos de su nuevo Rey.
Muchas gracias. Moltes gràcies. Eskerrik asko. Moitas grazas


domingo, 8 de junio de 2014

POLÍTICA: “VIDAS PARALELAS”



Por Eduardo Jiménez Marqués
www.elpollourbano.net
Después de la Dimisión del Presidente José Luís Rodríguez Zapatero, la debacle que tiene el PSOE elección tras elección. Considero que están más despistados “Que un pulpo en un garaje”
Después de las elecciones Europeas y el nuevo fracaso, presenta su dimisión D Alfredo Pérez Rubalcaba y su ejecutiva convocando un congreso general, con elecciones directas de los candidatos al puesto de Secretario General y posible candidato a la presidencia de España.
Uno de los candidatos del aparato es el diputado Eduardo Madina, yo creo que este candidato es una versión de ZP (José Luís Rodríguez Zapatero).
Hace algunos años (S I) Lucius Mestrius Plutarchus (Μέστριος Πλούταρχος) o simplemente Plutarco escribió, en el Siglo I de nuestra época, su trabajo más conocido, las Vidas paralelas, una serie de biografías de griegos y romanos famosos, elaborada en forma de parejas con el fin de comparar sus virtudes y defectos comunes.
Si aplicamos este criterio a las vidas Políticas de Eduardo Madina y José Luís Rodríguez Zapatero, vemos como tienen ambas un gran paralelismo.
Veamos un breve resumen de su actividad política y laboral, para ello seguiré la información de Wikipedia.
Eduardo Madina Muñoz
Nacido en Bilbao, 11 de enero de 1976, es un político socialista español. Desde abril de 2009 es el secretario general del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso.
Hijo único, proviene de una familia de históricos militantes socialistas del País Vasco, su abuelo era minero. Está casado y tiene un hijo.
A los 17 años se afilió a las Juventudes Socialistas de Euskadi, rama juvenil del PSE-EE  
Licenciado en Historia contemporánea en la Universidad de Deusto. Tiene un master en Integración europea por la Universidad del País Vasco, especializado en Relaciones internacionales.
Ha trabajado como técnico en el Parlamento Europeo y ha impartido clases en diferentes universidades europeas sobre Relaciones internacionales y construcción europea. En la actualidad es profesor asociado de Historia Contemporánea en la Universidad Carlos III de Madrid.
José Luís Rodríguez Zapatero
José Luis Rodríguez Zapatero (Valladolid, 4 de agosto de 1960) es un político español. Miembro del Partido Socialista Obrero Español, forma parte del Consejo de Estado. Fue el quinto presidente del Gobierno de España desde la Transición, tras su victoria en las elecciones generales de 2004, y de nuevo en la IX Legislatura, tras revalidar su cargo en las elecciones generales de 2008.
Se afilió a las Juventudes Socialistas en 1979, al poco de cumplir la mayoría de edad, y fue secretario de la organización en León.
Estudió Derecho en la Universidad de León. En las aulas de la Facultad de Derecho conoció a Sonsoles Espinosa con la que más tarde contraería matrimonio el 27 de enero de 1990 y tendría dos hijas, Laura y Alba.
Zapatero obtuvo la licenciatura en 1982, con una tesina sobre el Estatuto de Autonomía de Castilla y León. Después de licenciarse, Zapatero fue contratado como ayudante de Derecho Constitucional en la misma Universidad (1983–1986).23
En 1986 obtuvo un escaño en el Congreso (legislatura 1986-1989) por la provincia de León, convirtiéndose en el diputado más joven de la cámara y permaneciendo hasta 2011 como representante electo.
Las sucesivas prórrogas del servicio militar obligatorio por razones de estudios terminaron por excusarle de éste al ser elegido.
En el Congreso de los Diputados formó parte sucesivamente de las comisiones de Justicia e Interior, Constitucional, del Defensor del Pueblo y de Administraciones Públicas, en la que era portavoz de su grupo.
Conclusión
Como puede observarse ambos son personas que a lo largo de su trayectoria profesional han ejercido como docentes, sin oposición a la plaza que desempeñaban.
Ambos se afiliaron a las Juventudes Socialistas, siendo prácticamente unos jóvenes adolescentes y toda su vida profesional ha sido dentro del PSOE, es decir, con un total y absoluto desconocimiento de la realidad laboral existente en España.
Esperemos que si el Sr Madina llega a la Presidencia del Gobierno de España, no sea tan nefasto como su paralelo, es de todos los españoles conocido que en su segundo mandato estuvo intensamente marcado por el impacto de una crisis económica mucho más grave y profunda de lo previsto por su Gobierno y el mismo.
Este período de recesión, agravado por el colapso del sector financiero y por la debacle del sector inmobiliario, principal motor económico y laboral de España en los previos, conllevó un brusco deterioro de la economía nacional y un rápido crecimiento del desempleo.
La reacción del Gobierno de Rodríguez Zapatero consistió, en primera instancia, en programas de estímulo económico, como el Plan E, en los años 2008 y 2009; y a políticas de recorte presupuestario, los mayores de la historia reciente, en 2010 y 2011, incluyendo la retirada de muchas de las medidas sociales puestas en marcha en su anterior legislatura, así congelación de las pensiones, rebajas en los salarios de los funcionarios, recortes en servicios sociales, enseñanza, sanidad, así como planes de ahorro energético y de competitividad, con la intención de iniciar la transición hacia un nuevo modelo económico absolutamente indefinido.
Ante la falta de futuro abandonó la presidencia y se refugio en el Estado, para seguir viviendo, desde el 9 de febrero de 2012 en que tomó posesión como miembro nato del Consejo de Estado es decir,ha pasado a formar parte de la nómina del Estado a cargo de todos los españoles.
Junio 2014

domingo, 18 de mayo de 2014

OPINIÓN: LA PROFECÍA

Por Eduardo Jiménez Marqués


España es fruto de lo que han ido haciendo nuestros antepasados y hacemos acualmente, nosotros mismos.
Nuestra situación actual es la consecuencia de unas ansias de libertad y democracia, que se manifiesta en el logro del consenso por parte de todos los españoles y queda plasmado en la Constitución de 1978.
Hay un cambio en el sistema de Gobierno pasando de un Estado Centralista, al estado de las Autonomías.
Podemos afirmar que este modelo se convirtió en una especie de rifa, de algo para todos y sorteamos pedazos de España, entre los españoles. A todos nos tocó una Autonomía, hasta incluso para aquellos que no la deseaban. Se acuño la frase de “Café para todos”.
De esta manera surgieron 17 autonomías.
En este entorno el escritor D. Fernando Vizcaino Casas escribió una obra titulada “Las Autonosuyas”. En 1983, se habían vendido más de 140.000 ejemplares. y esta novela fue llevada al cine. Su director fue Rafael Gil y al igual que la novela se ironiza sobre el Estado de las Autonomías en España y los idiomas cooficiales de la misma.
Su argumento, expuesto en un tono de farsa y parodia humorística, trata sobre un pueblo llamado Rebollar de la Mata,  donde a su ambicioso alcalde Austrasigildo se le ha ocurrido constituirse en Ente Autonómico Serrano, siguiendo el ejemplo de otras autonomías.
El resto de alcaldes vecinos le secundan cegados por la posibilidad de "chupar del bote", autoimponerse enormes sueldos, cobrar sustanciosas dietas, utilizar caprichosamente los coches oficiales, no escatimar en seguridad, tener secretarias y otras prebendas.
De esta forma, el alcalde de Rebollar se convierte en Presidente de esta Comunidad, en la que, para igualarse con otras autonomías, instituye incluso su propio idioma oficial el "farfullo", derivado de la forma de hablar del mismo, quien por un defecto convierte las pes en efes.
Ya en marcha la autonomía serrana, se convoca una gran fiesta de hermandad con los nacionalistas del resto de España, pero no todos están a favor del rumbo que ha tomado este asunto y tratarán de impedirlo. (Fuente Wikipedia)
Esta obra ha resultado ser profética.
En este siglo XXI los españoles soportamos 17 reinos de taifas con sus respectivas cortes, el correspondiente boato, representaciones incluso en el extranjero y el chupar del bote en forma de asesorías, observatorios privilegios y subvenciones.
Con ello hemos llegado a la más absoluta pobreza en el año  2014. A pesar de que unos años atrás éramos un país de alto potencial económico y excelente nivel económico.
Por diversas circunstancias llegaron al poder los Socialistas, como ahora gustan de ser llamados, creo a mi entender que les avergüenza se les llame PSOE.
Se cumplió aquello de que todo español servía para todo y asi un Ministro de España podía ser una persona sin estudios y alcalde de un municipio cualquier “trepa metido en política”.
Con el Gobierno del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero (ZP) se consiguieron las más altas cotas de ineficacia y despilfarro tanto moral como económico.
Como ejemplo basten las frases de una Ministra que dijo “El dinero público no es de nadie” y por aquello de la igualdad de genero, un ministro manifestó que, “España era el país en el que uno podía hacerse rico en menos tiempo” Quizás era por experiencia propia.
¡Qué decir! De la Ley de cajas de Ahorros (1985) también en un gobierno del PSOE de Felipe González. Con esta ley se consiguió quebrar a todas ellas debido a la gestión de políticos, sindicatos y patronales que han dilapidado, el dinero y los recursos, de mas de 100 años de excelente Gestión de las Cajas
¿Qué tenemos a día de Hoy? Voy a relacionar algunos aspectos que conozco, aunque existen muchos más.
·         Una mayoría de los españoles hartos de sus dirigentes, tanto de los denominados de izquierdas como del resto, a pesar de que los “progres” no se den pos aludidos, la indignación del pueblo es absoluta
·         Carencia de ética, Estamos inmersos en una cultura del “aquí vale todo”
·         Unos dirigentes que son simples demagogos, que primero miran para ellos y luego anuncian cosas que no cumplirán, siempre por culpa del Gobierno de Madrid.
·         Falsificación de la Historia para justificar actuaciones del presente. Por ejemplo el caso de  los Condados Catalanes.
·         Las universidades (Si con minúsculas) son endogamicas y de estómagos agradecidos que habitan unos edificios, aunque siempre hay excepciones, algunos profesores, investigadores, …
·         En España hacen falta alumnos con afán de aprender y docentes capaces de trabajar para transmitir conocimiento y sobre todo ética.
·         En la Universidad española sobran vagos y chupópteros, sirva de ejemplo la media de edad de los representantes de los Sindicatos de Estudiantes y su nivel académico.
·         En España sobra despilfarro en obras que sólo sirven para satisfacer el ego del Taifa de turno y embolsarse comisiones una serie de chupópteros, que sobreviven gracias al poder.
·         Las obras publicas, es decir realizadas con el dinero de todos los españoles, deben hacerse con criterio de rentabilidad a corto, medio y largo plazo y ser pan para hoy y hambre para mañana, valga como ejemplo, Tranvías sin vías, Aeropuertos sin aviones o el Plan E del inefable ZP, asi podemos ir citando obras para cada municipio, provincia, comarca, diputación y CCAA, cada lector que ponga las suyas.
·         Contamos con 6 millones de parados, en teoría una bomba social y ¿Qué se hace?, pues dar subvenciones a los Sindicatos y Patronales, para formación y sobre todo para su financiación, crear observatorios para que “trabajen” asesores y mantener el INEM con sus 17 variantes, incapaces de colocar 10 desempleados al día. Pensándolo bien no es su misión el terminar con el paro, si no administrarlo, para de esta manera tenery mantener su chollo.
Para concluir creo que se impone una regeneración de toda España, el pueblo español debe actuar, no con algaradas en la calle si no con su esfuerzo, trabajo y sobre todo practicando y exigiendo decencia y honradez en todos los estamentos de la sociedad.
Debemos dejar de escuchar a los demagogos que son los demoledores de las civilizaciones (Ortega y Gaset) y actuar denunciando y exigiendo la dimisión y cárcel a los corruptos, que actúe la Justicia (Cosa difícil, ya que como decía Quevedo “Poderoso caballero es D. dinero)
Imagen El profeta
Mayo 2014

domingo, 13 de abril de 2014

OPINIÓN: RENTA SOCIAL VITALICIA



Por Eduardo Jiménez Marqués

En Suiza se va a celebrar un referéndum para la implantación de una renta básica para todos los ciudadanos, independientemente de su edad o situación laboral.
Para este planteamiento se han realizado estudios sobre su viabilidad, contando con el respaldo social y económico.
Los detractores de esta Renta Social Universal sostienen la posible desincentivación, de las personas, al trabajo. La pregunta es ¿Por qué debería trabajar una familia si puede llevar una vida digna, sin trabajar? A esto lo han denominado efecto renta.
Ejemplo  supongamos una familia de cinco (5) miembros, si la renta básica es 1000 € al mes, por ciudadano, esa familia ingresaría 5.000 € mensuales, más lo que obtuviese por su trabajo.
El análisis de esta situación indica lo contrario, ya que cada persona  debería pagar de su renta básica los servicios públicos que utilizase. Por ejemplo, la educación, la sanidad, los servicios de limpieza, seguridad, infraestructuras, es decir todo lo que pagamos a través de los impuestos y cotizaciones.
Aunque parece que el sistema no puede ser interesante veamos lo que pasaría con la familia del ejemplo.
Supongamos que el matrimonio trabajan los dos miembros y estudian en el colegio los niños de 3, 4 y 8 años,
Como no tendrían que pagar seguridad Social en España supone casi el 40% de lo que ingresamos, el sueldo se podría mejorar considerablemente, aunque no tendría niguna prestación social. Supongamos que ingresan por su trabajo 2000 euros cada uno, o sea un total de 4.000 euros, de auí solo tendrían que pagar el IRPF, para el sostenimiento de la maquinaria administrativa, para el perfecto funcionamiento del Estado. Supongamos que pagan un 20% luego por rentas ingresarían 3.200 euros mensuales si a esto le añadimos la renta básica esta familia ingresa  5000 + 3200 0=8 200 euros mensuales
A esto deberíamos restar los gastos de educación  jubilación y sanitario, vamos a suponer que pagan 150 euros en un seguro médico es decir 750 €/ mes
Además de colegio pagan 500 euros mensuales es decir 500 x 3 =1500 euros / mes, esto debemos añadir otros 300 de comedor y actividades es decir 900€  Total en educación serian 2.400 €
De otra parte contratan un plan de jubilación de 150 euros mensuales, esto significa un gasto/inversión de 750 euros al mes
Las cuentas de esta familia serian
Ingresos netos
8.200 euros
Gastos
3.900 euros

Luego esa familia dispone de 4.300 euros para vivir mensualmente
Las principales ventajas de este sistema retributivo son:
Adiós a la burocracia y al despilfarro del Estado y el Gobierno.
El gasto público no sería gastado de forma centralizada, es decir a discreción de lo políticos, sería gastado por cada persona en lo que considerase necesario.
Sería innecesaria la maquinaria burocrática destinada a controlar, auditar y regular quien tiene derecho a recibir cualquier tipo de ayuda o subvención.
También produciría un descenso de la corrupción política, ya que desaparece  el poder de decisión sobre el gasto por pare de los políticos Simplemente deben atender la demanda de los ciudadanos.
Los servicios públicos se racionalizan, ya que los ciudadanos pagan lo que utilizan
Respuesta total a la exclusión social
No hace falta la realización de estudios y situaciones, por el Estado y sus diferentes administraciones, cada persona dispone de una renta mínima con la que poder satisfacer sus necesidades, independientemente de su situación laboral, así como su estado físico o mental
Estabilidad económica
Desaparece el efecto de los ciclos económicos en las personas, aunque la crisis provoque cierre de empresa y desempleo. Siempre tiene la renta mínima de forma vitalicia
El enemigo: Los Partidos Políticos
Este plan puede fracasar porque quita el poder de los Partidos Políticos ya ue perderían la capacidad de colocar a sus “amiguetes” y afiliados en la administración y en empresa públicas, También disminuya su capacidad de gasto y su aplicación haciendo desaparecer la famosa frase de ¿Qué hay de lo mío? Ya que las reglas del Presupuesto y de su aplicación es muy clara.
El futuro
En la actualidad al ser una revolución social, y que afecta a los llamados Agentes Sociales, es difícil de obtener su aplicación total.
Es posible que se hagan ensayos en países desarrollados, aunque sea de forma parcial.
Veremos lo que ocurre en Suiza país pionero en este planteamiento.
Pero con todo hemos de tener en cuenta que el futuro exigirá de la sociedad el que sea totalmente adaptable al cambio permanente.
La Renta Básica permite el que los ciudadanos participen de los beneficios, creando un marco de protección social homogéneo y alejado del criterio del Político de turno.

Imagen: Google, lacebolla.es