lunes, 4 de noviembre de 2013

OPINIÓN: ¿Quién es el padrino?

Por Dionisio Sánchez 
Hace ya muchos años que con la salida de Juanjo Vázquez  del área de cultura de  la DPZ se creían terminadas,  en esa institución,  las prácticas dirigistas y censoras propias de los primeros paracaidistas y comisarios marxistas que se amparaban y ejercían cual chinches  bajo las alas del inocente socialismo que aterrizó en las  instituciones.  El todopoderoso  Vázquez llegó, incluso, a crear  y subvencionar a  un grupo de pintores/activistas para revolucionar y “marcar” el concepto de pintura joven y moderna por el que debían   apostar los neoartistas que quisieran “tocar marro” siendo las demás tendencias  pictóricas puras especulaciones de la derecha intransigente y fascistoide o monicacadas indignas de un estado obrero, socialista y revolucionario.
    Naturalmente, a él le fue muy bien y después de recorrer todo el mundo funcionarial conocido en Aragol  llegó a viceconsejero de cultura y a tocar sutilmente (o no) ladrillo caravista (el azar y dios impidieron que de su mano se perpetrara el zancocho del espacio Goya). A día de hoy, todavía,  disfruta orientando la kultura urbana alentado por la mano izquierda del también concejal rojo, millonario y revolucionario Jeromín de las Graveras. Unos personajes, por tanto, que parecen incombustibles.
     Su sucesor en el cargo provincial y en los dirigismos varios – aunque con menos clase, sin duda-  fue el rural Romero Romerillo, hombre con criterios artísticos más cercanos a considerar el grosor de la boina de los artistas y sus afinidades al de Ejea  que a favorecer el entusiasmo de la libre creación de los jóvenes zaragozanos. Desgraciadamente, un juez, unos catálogos  y un silencio pertinaz por su parte, lo tienen en el dique seco y fuera  del ámbito de la toma de decisiones aunque, eso sí, cobrando religiosamente aún sin ser cristiano.
    Y en esas estábamos cuando aparece en ese puesto clave,  el de director de cultura de la DPZ, un viejo jotero de gomina (sin pelo y sin gomina por tanto)  del PP que sin tener ni puta idea del negociado, (al menos los anteriores socialistas eran licenciados), y que ha sido  catapultado a ese rico chollo luego de haber demostrado su incompetencia más absoluta organizando la campaña electoral de  su antiguo compañero de partido y candidato a alcalde de Zaragoza que fue Domingo Buesa. Pero el rumbero debe tener padrinos sin duda pues se hace difícil comprender, si no,  por qué lo amorran a  semejante puesto que ni lo sabe ejercer ni se lo merece. De cualquier manera, el joterillo se ha incrustado y ¡a vivir que son dos días! “¿Esto es pan comido, chavales!”- dicen que decía  mientras se aplaudía cada mañana. Pero…..Tan seguro estaba de su sencillita tarea que llegó un día gris cualquiera y a la primera de cambio, ¡zas!, “a salir en los papeles por tonto”. No pudo  reprimir su escasa formación  artística (ni de la otra, seguramente) y nos ha enseñado el plumero y las maracas “censurando” la presentación de una obra con la que nos iba a ilustrar la artista Gema Rupérez y que, esencialmente, consistía en una instalación donde 6 millones de lentejas doradas habían de recordar a los espectadores la lacra del paro a la que asistimos. Una crítica al poder tan inocente que dan ganas de hacerle ver al joterillo que meterse en ese charco es impropio ni siquiera de un concejal de cultura de una tribu de Zimbabue.
Mas información en www.elpollourbano.net 

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